Debuts sin complicaciones, primera toma de contacto para gran parte del top 8 del ranking femenino. Un día para estrenar equipos al máximo nivel y comprobar si lo entrenado se puede poner en práctica en los compromisos oficiales.
Muchas caras nuevas entre las parejas de arriba pero todas con un denominador común: demostración de que sigue habiendo bastante distancia entre el top 8 y el resto de contendientes.

Buena prueba de ello fue el inicio de Gemma Triay y Delfi Brea, grandes rivales a batir este año (de las pocas que siguen juntas), y que en poco más de una hora de juego certificaron su pase a la siguiente ronda en detrimento de Martina Fassio y Patty Llaguno (6-3 y 6-3).

Después, los citados debuts. Primero el de Andrea Ustero y Ari Sánchez (si bien ya habían competido juntas en la Generali Hexagon Cup), con un 6-0 como tarjeta de presentación seguido de un 7-6 ante Marta Talaván y Sofía Saiz; luego una de las parejas que más argumentos ofensivos posee y que seguramente peleará por esa segunda posición de la tabla, quién sabe si por la primera, Bea González y Paula Josemaría.
La andaluza y la extremeña pasaron por encima de Noa Cánovas y Laia Rodríguez con un 6-3 y 6-2 en el que no dejaron margen a la respuesta.

Martita Ortega y Martina Calvo volvieron a vestirse de corto para un nuevo triunfo, esta vez con un 6-0 y 6-4 sobre Bea Caldera y Carmen Goenaga, mientras que Claudia Fernández y Sofia Araújo escribieron un 7-5 y 6-3 ante Araceli Martínez y Carolina Orsi. La española y la portuguesa demostraron contundencia y buenas transiciones defensa-ataque, jugando siempre muy compactas.
En los demás partidos, los marcadores que obtuvimos fueron estos:
Marina Guinart – Vero Virseda vs. Victoria Iglesias – Aranza Osoro (6-7, 6-1 y 3-6)
Lara Arruabarrena – Julia Polo vs. Alejandra Alonso – Alejandra Salazar (2-6 y 1-6)





