La compañía Polar ha presentado su nuevo Polar Street X, un reloj deportivo diseñado para el entrenamiento híbrido y la vida activa en entornos urbanos, con prestaciones que también encajan perfectamente en deportes como el pádel. Este modelo combina resistencia, tecnología avanzada y un precio más accesible, ampliando la oferta de la marca para nuevos perfiles de deportistas.
El dispositivo incorpora una pantalla AMOLED táctil de 1,28 pulgadas, protegida con Gorilla Glass 3, además de GPS integrado, brújula, barómetro y navegación giro a giro. Entre sus novedades destaca la incorporación de una linterna LED integrada, una funcionalidad inédita en la marca, pensada para mejorar la visibilidad en cualquier situación.

Diseñado para soportar el ritmo diario, el Polar Street X apuesta por una construcción robusta con caja de polímero reforzado, estructura con ocho tornillos y un peso ligero de solo 48 gramos. Además, ha sido testado bajo el estándar militar MIL-STD-810H y cuenta con resistencia al agua hasta 50 metros, lo que lo convierte en un aliado tanto dentro como fuera de la pista.
En el apartado deportivo, el reloj es compatible con más de 170 disciplinas, incluyendo entrenamiento funcional, running o gimnasio, además de deportes de raqueta como el pádel. A esto se suman herramientas avanzadas de análisis como Training Load Pro™ y Nightly Recharge™, que permiten monitorizar la carga de entrenamiento y el estado de recuperación del cuerpo.

El seguimiento del descanso es otro de sus puntos fuertes, con métricas detalladas sobre la calidad del sueño, frecuencia cardíaca nocturna, variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV), respiración y temperatura de la piel. Todo ello orientado a ayudar al deportista a optimizar su rendimiento y prevenir la fatiga.
En cuanto a autonomía, el Polar Street X ofrece hasta 10 días en modo smartwatch, alcanzando 43 horas en entrenamiento con GPS y frecuencia cardíaca, o hasta 170 horas en modos de ahorro de energía. Una propuesta completa para quienes combinan deporte, trabajo y vida activa, cada vez más habitual en disciplinas como el pádel.
