Hay ocasiones esporádicas en las que el orden establecido desaparece y en las que un enfrentamiento clásico, como es el caso, entre dos parejas que se conocen a la perfección, muta, pudiendo verse nuevos recursos y nuevas disposiciones tácticas. El duelo entre las parejas nº1 y nº2 del cuadro masculino ha vuelto a sorprender.
Sus cara a cara les permiten evolucionar, mejorar torneo tras torneo, no instalarse en la comodidad, sino buscar siempre un plus más y, sobre todo en el caso de Ale Galán, salir siempre enrabietado. Miami, su territorio tras ganar el año pasado al lado de su escudero Fede Chingotto, le ha vuelto a ser fiel y le ha permitido salir victorioso ante Arturo Coello (jugador que precisamente reside en este lugar) y Agustín Tapia.

Llegaban ‘Chingalán’ totalmente aclimatados a la pista y mostrando poderío durante toda la semana y aunque en esta ocasión les tocó sufrir, supieron sacarlo adelante. El jefe final, la pareja que domina el ranking, no se lo puso fácil, y les llevó una vez más a una batalla titánica.
El madrileño y el argentino empezaron con la flechita hacia arriba, sabedores de que dar la mínima oportunidad a sus rivales es firmar tu sentencia de muerte en el partido. Asegurando en todo momento su servicio y consiguiendo romper el de los rivales, acumularon una pequeña distancia que en partidos como éste es bombona de oxígeno puro (5-7).

La batalla no había hecho más que comenzar y la réplica de los ‘Golden Boys’ no se hizo esperar. En el inicio del segundo set hicieron añicos la defensa de Galán y Chingotto, que solo podían mirar, aguantar el chaparrón y recoger una y otra vez la pelota del suelo en su campo. Empezó a aflorar un break tras otro, todos en contra, y sus estadísticas positivas se oscurecieron, viéndose con un 5-0 en contra.
Lograron cambiar ligeramente la tendencia con tres juegos a favor escritos a base de pundonor, no de juego, pero todo quedó en el inicio de una pequeña rebelión que se daría minutos después (6-3).
Ajustaron sus equipos, se miraron y se conectaron de nuevo al partido. Emergía otro miniduelo dentro de la final, buscándose siempre en el cruzado Coello y Chingotto (duelo ya clásico), la vía por la que más daño han hecho históricamente los nº2. Esta vez la pista algo más lenta de Miami favoreció ligeramente al «Superratón» y eso hizo que pudiera manejar y que las tornas cambiaran; parcial de 0-3 para ellos que encendió nuevamente a Arturo y a Agus, emergiendo para igualar la contienda (3-3) y provocar que tras pasar el ecuador todo estuviese sin dominador claro.

En ese instante apareció otra vez Federico Chingotto. Sus registros de errores, siempre muy reducidos, casi desaparecieron al empezar a meter bola, no fallar y provocar caos y agitación. El de Olavarría ayudaba a que en el octavo juego llegase el break y que en el siguiente, la sentencia no se hiciese esperar. Resultado de 5-7, 6-3 y 3-6 para él y para el «alien» Alejandro Galán.

Segundo torneo de la temporada para ellos, empatando a títulos con Coello y Tapia, revalidando el conseguido en 2025 y volviendo a apretar la constante pelea que tienen por el trono del pádel. Sin estar cómodos durante la semana, Arturo y Agus han llegado a la final pero se ha demostrado que en este tipo de pistas no pueden sacar a relucir todo su potencial.
Ahora un breve descanso antes de llegar a Newgiza donde seguro que tenemos oportunidad de ver más pelea entre estos cuatro titanes.






