El pádel canario ya tiene a su heroína. En una jornada que quedará grabada en las retinas de los más de 400 espectadores que abarrotaron las gradas, la grancanaria Nerea Guerra se alzó con la gloria en su propia tierra, en el FIP Bronze Aquahobby Isla de La Palma.
No era un reto cualquiera: era la única superviviente de la «armada canaria» y, con la presión de todo un archipiélago sobre sus hombros, logró conquistar el título en una final épica que consagró el talento local ante el mundo.

La Reina Canaria conquista su trono
Nerea Guerra no llegó a la final por azar; lo hizo con la determinación de quien sabe que el trofeo de casa tiene un sabor especial. Junto a su compañera, la asturiana Carla Fernández, completó un torneo de ensueño que alcanzó su clímax este sábado.
La mañana ya avisaba de lo que estaba por venir. En semifinales, Nerea y Carla barrieron de la pista a la pareja número 2 del ranking, Ana Varo y Janine Hemmes, con un tenis agresivo y sin fisuras (6-2 y 6-3). Pero el destino les reservaba el desafío más duro para el final.
Al otro lado de la red esperaba la pareja revelación, las andaluzas Susana Martín y María Delgado, que venían con la moral por las nubes tras tumbar a las grandes favoritas. El duelo fue una auténtica batalla de voluntades. En el primer set: Nerea y Carla golpearon primero, encontrando las grietas en la defensa rival (6-3), mientras que en el segundo, la reacción de las andaluzas fue feroz, igualando la contienda y llevando el partido al límite (3-6).
En el momento de la verdad, impulsada por el aliento de su público, Nerea Guerra desplegó su mejor versión. Con un 6-2 definitivo, la grancanaria cerró el partido, sumando su cuarto título internacional FIP (dos en Australia y uno en Finlandia), pero, sin duda, el más emotivo de su carrera.

Los favoritos no perdonan
En el cuadro masculino, la lógica del ranking se impuso, pero no sin sudor. Los números uno, Enrique Goenaga y Andrés Fernández Lancha, ratificaron su hegemonía en una exhibición de poderío y temple.
Tras despachar unas semifinales impecables, se midieron en la gran final a Emilio Sánchez y Alberto García. Fue un pulso de alta tensión, decidido por detalles mínimos y la sangre fría de los favoritos en los momentos clave. Con un marcador de 6-3 y 7-5, Goenaga logró su primer título del circuito, mientras que Lancha sumó su tercera corona, confirmando que son una pareja llamada a grandes cotas en el pádel internacional.
El torneo no solo fue un éxito deportivo, sino una auténtica fiesta social. Con la presencia de autoridades como el alcalde de Los Llanos de Aridane, Javier Llamas, y el presidente de la Federación Canaria de Pádel, Diego Gil, la entrega de premios puso el broche de oro a un evento que repartió 10.000 euros en premios de forma igualitaria.
