La exjugadora profesional Alicia Blanco ha vivido esta semana un momento especial en el Valladolid Premier Padel P2. La vallisoletana debutó como entrenadora en el circuito profesional acompañando a Melania Merino y Sandra Bellver, una experiencia que además tuvo un componente emocional añadido al producirse prácticamente en casa, ante su gente y en una de las pruebas más emblemáticas del calendario español.
Aunque la pareja no logró superar la fase previa, el balance para Blanco es muy positivo. La exjugadora reconoce sentirse satisfecha con esta primera experiencia en el banquillo y con el trabajo realizado junto a las dos jugadoras. «Me surgió esta oportunidad de entrenar a Melani y lógicamente había que cogerla», explica, mostrando la ilusión con la que ha afrontado este nuevo desafío profesional.

La relación entre Blanco y Merino viene de meses atrás. Desde la apertura de la Ali Blanco Escuela de Pádel, fundada en octubre de 2025 en Medina del Campo, la entrenadora trabaja de forma habitual con la jugadora salmantina, una colaboración que ha ido creciendo hasta dar el salto al escenario profesional en Valladolid. El torneo ha servido como una primera toma de contacto en competición para una dupla técnica que busca seguir evolucionando.
Este debut supone un nuevo capítulo en la trayectoria de Blanco tras su retirada de las pistas. Después de años compitiendo al máximo nivel, la castellanoleonesa ha encontrado en la enseñanza y la formación una nueva forma de seguir vinculada al deporte que marcó su carrera, trasladando ahora su experiencia a las nuevas generaciones de jugadores.
La presencia de Alicia Blanco en el banquillo del Valladolid P2 también confirma una tendencia cada vez más visible en el pádel profesional: el paso de antiguas figuras del circuito a los equipos técnicos. En su caso, el estreno ha llegado en un escenario muy especial y con la sensación de que este primer paso puede ser el inicio de una nueva etapa dentro del pádel de élite.






