El torneo de Málaga, en lo que a la parte femenina se refiere, ha empezado con la flecha de actividad a un nivel muy alto, indicando elevadas revoluciones y poco o ningún momento para tomar aire. La cita andaluza quiere marcar un paso acelerado desde el inicio.
La parte de previas, que vivía su segundo día, ha mostrado una cara muy exigente para entregar los billetes al cuadro final, algo que se ha notado especialmente en un partido.
Y es que mientras que Camila Fassio y Melania Merino conseguían una victoria muy, cómoda (6-0 y 6-3 ante Ana Varo y Noemi López), el resto de sus compañeras encontraban más problemas. Especialmente dos de ellas.

Tal fue el caso de Caterina Maria Baldi y Marta Borrero, quienes tuvieron que permanecer durante casi tres horas en la pista para sorprender a la pareja nº3 de esta parte del cuadro, Patricia Martínez y Claudia Escacena.
Un partido de constante ir y venir, de entrega total y de mucho contragolpe, heridas constantes durante muchos minutos para acabar remontando la italiana y la española con suspense final, un tie break que puso más agonía si cabe a la conclusión (5-7, 7-5 y 7-6).

Necesitaron también batallar y obtener dos breaks de ventaja (6-4 y 6-4) Lara Arruabarrena y Giorgia Marchetti para superar a Carla Mesa y Bárbara Las Heras, mientras que Ari Cañellas y Águeda López consiguieron imponerse a la pareja nº4, Lèa Godallier y Daiara Valenzuela, contra todo pronóstico tras hacerse con la manga inicial en el desempate y luego ya encontrar más facilidades en la continuación (7-6 y 6-2).
Todo ello en un día en el que la noticia negativa la ponía Andrea Ustero, quien ha tenido que retirarse del torneo por problemas musculares, por lo que ni ella ni Ari Sánchez podrán ser de la partida, dejando algo más despejado el camino hacia la final para las dos primeras parejas del ranking y para el crecimiento en las últimas pruebas de Tamara Icardo y Claudia Jensen, a priori las duplas que parten con más opciones de llegar al domingo.






