Ha sido más un golpe moral que de puntos, dada la categoría del torneo, un P2, pero lo ocurrido en Gijón sirve sin duda para reforzar el factor mental en una pareja que vive constantemente atosigando a sus rivales de la final, en una persecución casi eterna.
Ale Galán y Fede Chingotto, la «naranja mecánica» de Gijón, ha conseguido elevarse en la ciudad asturiana por encima de Arturo Coello y Agustín Tapia, y eso a pesar de que el madrileño llegaba con un vendaje en una de sus piernas y con ligeros problemas físicos en su espalda, algo más que palpable en varios de los pasos por banquillos, en los que aprovechaba para estirar y relajar sus vértebras y articulaciones.

Eso, sin embargo, no le impidió saltar y volar, descerrajar cada globo que se quedaba corto o medio corto para contestar a los remates de Coello, que sostuvo constantemente a los ‘Golden Boys’, en esta ocasión a remolque, inquietando siempre pero sin capacidad para abrir huecos en el marcador. La pista, ligeramente más lenta que en otras pruebas, benefició a Chingotto, que supo manejar la pelota con su soltura habitual, abriendo muchos espacios por el medio y sembrando el caos. Él abría espacios y Galán entraba como cuchillo en mantequilla para sentenciar.

Así, en ese choque de titanes y de fuerzas opuestas, las dos parejas se fueron midiendo una y otra vez, sumando juegos en ambos banquillos hasta que una pizca de fortuna y de insistencia permitió que la pareja dirigida por Jorge Martínez cerrara todas las puertas y pusiera, en el decimosegundo juego, la primera muesca en el cinturón (5-7).
La batalla no iba a bajar un ápice de revoluciones ni de malas intenciones por parte de los cuatro, pues si unos pegaban los otros respondían, si unos remataban los otros también, si Galán salía a recuperar una bola imposible, Coello bajaba de pared la pelota y caminaba para cerrar espacios y ejecutar, todo ello en todos los puntos.

Buscando ambos técnicos soluciones en el banquillo, las dos parejas continuaron con su sumatoria, llegando ahora incluso al desenlace final, manteniendo sus servicios y sin un solo temblor en sus muñecas (los nº1 tuvieron tres bolas de break y los nº2 un total de cuatro, pero solo cayó una rotura para cada pareja, con un total de 24 remates cada una). Fuerza de cuatro gladiadores que en el tie break, juez final, tuvieron un rendimiento muy diferente, pues Fede y Ale no bajaron el pistón mientras que Agus y Arturo no estuvieron tan cómodos, viéndose muy abajo en el registro 3-6 y ya sin opciones (3-7).

El marcador final, 5-7 y 6-7 supone, como decíamos, más un golpe moral por ganar a los líderes del ranking en esa particular pelea que tienen, máxime con un Ale Galán mermado físicamente, que un gran recorte de puntos. La batalla entre estas dos parejas, con un título de momento para cada una (este ha supuesto el número 13 para ‘Chingalán’ como equipo), no ha hecho más que comenzar.





