Un buen día de pádel en el cuadro femenino del Miami P1, esta vez con un menú completo de partidos, sin vivir una sesión reducida a la mínima expresión. Las grandes cabezas de serie a escena para dar espectáculo y demostrar superioridad… casi todas.
Porque de los siete partidos que se disputaron, en todos pasaron las favoritas salvo en uno, que alteró el orden establecido previamente y que sirvió para animar un poco el tranquilo caminar que se estaba produciendo.

Las culpables de la sublevación fueron Carmen Goenaga y Bea Caldera, pareja de enorme talento pero intermitente, capaces de grandes actuaciones y de derrotas incomprensibles, de ser resolutivas pero también de conceder demasiado en defensa. Esta vez, ante Alejandra Salazar y Alejandra Alonso apareció la versión A, la buena.
Fueron de menos a más en productividad, primero tanteando ante una pareja superior a ellas en el ranking y después se desataron. Alonso y Salazar aceptaron la apuesta y aunque en la primera manga les salió bien, llegando al tie break, allí se desinflaron un poco y cedieron el parcial (7-6 (3)), un golpe que perduró en el tiempo, pues en la segunda manga no mantuvieron las prestaciones. Caldera y Goenaga se encontraron cómodas y pudieron fluir, mejorando sus números y acabando con la dupla nº7 cerca de las dos horas de juego (7-6 y 6-3).

En el resto de partidos, pocos contratiempos para las favoritas salvo en casos puntuales, como les ocurrió a Marina Guinart y Vero Virseda ante Lorena Rufo y Jessica Castelló, teniendo en su caso un duelo ajustado (7-5 y 6-4), o a Claudia Fernández y Sofia Araújo, con algún que otro contratiempo en la primera manga frente a Marta Talaván y la cumpleañera Sofía Saiz (7-6 y 6-2).

Igual les ocurrió a las nº1, Delfi Brea y Gemma Triay, ante el fenomenal arranque de partido de Lucía Sainz y Raquel Eugenio. La pareja española, que vivía sus últimos momentos en Miami como equipo, salió dispuesta a complicarles la vida y, por qué no, a dar el zarpazo de la jornada y en el set inicial estuvieron a punto de hacerlo, encendiendo como mínimo todas las alarmas.
Les forzaron el desempate con un juego muy bueno de transición y con acciones precisas desde la red, alargando incluso el final del propio desempate (9-7), pero la energía derrochada les pasó factura y con el primer paso dado, las líderes de la tabla no perdonaron. Ajustaron mecanismos en el banquillo y salieron a demostrar potencia y precisión, arrasando a Sainz y Eugenio en la continuación. Del 7-6 se pasó al 6-0 casi en un abrir y cerrar de ojos.
Los demás marcadores registraron estos resultados:
Teresa Navarro – Virginia Riera vs. Bea González – Paula Josemaría (2-6 y 2-6)
Martina Fassio – Patty Llaguno vs. Tamara Icardo – Claudia Jensen (0-6 y 2-6)
Martita Ortega – Martina Calvo vs. Marta Barrera – Jimena Velasco (6-0 y 6-2)





