A raíz de la publicación en el medio MARCA de la posible llegada de la multinacional Nike al mundo del pádel y del fichaje de Agustín Tapia como primer jugador, embajador y referente, en la noche de ayer, en el programa de radio ‘Esto es Pádel’ de Capital Radio, salió a la palestra el propio director general de NOX: Jesús Ballvé.
El empresario habló claramente de la situación actual y de lo que podría ocurrir de cara al futuro: «Agus, a día de hoy, tiene contrato con nosotros hasta 2028 y no se va a ir de NOX. Nike se puso en contacto con nosotros, pero Agus no se va de NOX».

«Si Nike quiere entrar con textil y zapatillas y quiere a Agus, tiene que hablarlo con nosotros y nosotros tenemos que valorar si esa asociación con Nike nos interesa o no, porque aquí somos tres partes: lo que queramos nosotros, la opinión y deseos del jugador, y lo que nos ofrezcan, que tenemos que ver si nos interesa», añadió.
Tal y como se comenta también en el artículo de nuestra compañera Àngels Fàbregues (Diario Sport), el jugador argentino firmó una renovación de larga duración que lo vincula a la firma española de forma íntegra (pala, textil y calzado) hasta el año 2028. Como es habitual en el deporte de máxima élite, el contrato cuenta con una cláusula de rescisión fuertemente penalizada a nivel económico. Esta estructura está diseñada precisamente para proteger a las marcas nativas de pádel frente a multinacionales con capacidades financieras masivas.

Y es que también existiría la fórmula mixta, en la cual Tapia continuaría empuñando su histórica línea de palas de la serie AT10 Genius, mientras que tanto el textil como el calzado pasarían a ser creaciones de Nike, lo que le permitiría utilizar el conocimiento de pista de Tapia para desarrollar y testear su nueva división de zapatillas específicas para pádel, entrando de lleno en el sector textil de competición.
La situación, desde luego, ha generado mucho ruido. Habrá que ver los siguientes pasos de las tres partes para saber en qué concluye todo esto aunque por lo que parece, será un camino largo en el que habrá mucho que negociar.





