La trayectoria de Carolina Navarro en el mundo del pádel es inmaculada, una jugadora diferencial, que significó un antes y un después en el deporte femenino. Su carrera está plagada de éxitos pero, lamentablemente, ya no acaparará más títulos, si bien tiene las vitrinas llenas.

La jugadora malagueña, con sangre sueca en sus venas, ha sido una de las grandes impulsoras de la evolución de este deporte, toda una número 1 con entorchados a nivel nacional (campeona de España en 12 ocasiones ) e internacional (títulos con la selección Española por parejas en 2000, 2006 y 2012 y campeona por equipos en 1998, 2000, 2010 y 2014), además de haber sido número 1 del ranking mundial por 9 años, ganado 100 torneos internacionales y demostrado una calidad extraordinaria dentro y fuera de la pista, lo que también le ha valido para otros reconocimientos como la Medalla al Mérito Deportivo de la Federación Española de Pádel.
Todo ello, además del respeto de compañeras y rivales, la convierten en todo un referente en el que mirarse, en una deportista profesional de arriba a abajo, comprometida con sus valores y con los de la competición.
Es por eso que desde PadelSpain hemos querido premiarla en esta edición de nuestros PadelSpain World Padel Awards, porque su figura representa todo lo que debe ser un deportista. Le otorgamos un merecido homenaje que ella acogió de buen grado, sorprendida, con un emotivo vídeo en el que varias excompañeras suyas y rivales le dedicaron unas palabras de admiración y respeto.
