El pasado lunes se celebró una nueva edición de los ‘Premios Laureus 2026′ que volvieron a confirmar por qué están considerados los ‘Óscar del deporte’ y en esta ocasión el padel estuvo presente. Delfi Brea, Arturo Coello y Fernando Belasteguín fueron la imagen del pádel en la gala, su presencia representa el crecimiento sostenido de un deporte que ha dejado de ser emergente para consolidarse como fenómeno global.

Belasteguín, considerado por muchos como el mejor jugador de la historia del pádel, simboliza el legado y la profesionalización del circuito. Por su parte, Coello encarna la nueva generación que está llevando el deporte a audiencias más jóvenes y mercados internacionales, mientras que Brea refleja el auge imparable del pádel femenino, cada vez con mayor visibilidad y competitividad.
La gala, que reúne cada año a las mayores figuras del panorama deportivo internacional, no solo sirve para reconocer el talento y los logros individuales y colectivos, sino también para medir el pulso global del deporte y sus tendencias emergentes. En la edición de 2026, una de las grandes lecturas va más allá de los galardonados: la creciente presencia de disciplinas que, hasta hace poco, no formaban parte del foco mediático principal.

El pádel ya no es solo un deporte en crecimiento; es una realidad consolidada que empieza a codearse con la élite. Y su presencia en una gala de este calibre no hace más que confirmar que su techo todavía está lejos. La foto de Brea, Coello y Belasteguín en uno de los escenarios más importantes del deporte mundial no es solo una anécdota: es una declaración de intenciones, y su siguiente paso es seguir conquistando espacios como este.
