La historia del pádel tiene rivalidades que definen épocas. Y luego está este «Superclásico», convertido ya en una batalla permanente por el dominio del circuito. Buenos Aires asistió este domingo al capítulo número 34 de la guerra entre Arturo Coello y Agustín Tapia frente a Alejandro Galán y Fede Chingotto, una final gigantesca que terminó con una declaración de poder incontestable de la pareja número 2.

En la ciudad donde el pádel se vive como una religión y con el primer Major de la temporada asomando en el horizonte, Galán y Chingotto no solo levantaron el título: desarmaron por completo a los números 1 del mundo y confirmaron que el equilibrio del circuito ha cambiado. El 6-2 y 6-1 final no fue una victoria; fue una conquista.

Desde el inicio se percibió algo distinto. Galán y Chingotto entraron a la pista con la agresividad de quienes sienten que el momento les pertenece. El break en el segundo juego abrió la primera grieta y el posterior 3-0 comenzó a inclinar una final que nunca encontró respuesta del otro lado. Coello y Tapia aparecían irreconocibles, sin fluidez, sin esa autoridad habitual con la que han gobernado Premier Padel durante las últimas temporadas.
Galán dominaba el aire y la velocidad de cada intercambio, mientras Chingotto convertía la defensa en una trampa infinita. Llegó un segundo break para el 4-0 y aunque los número 1 lograron reaccionar con un contrabreak para acortar distancias, la sensación seguía siendo la misma: los dueños de la pista eran otros. El set terminó 6-2 con una exhibición absoluta de los número 2.

Pero lo más impactante todavía estaba por llegar. Lejos de relajarse, Galán y Chingotto elevaron aún más el nivel en el segundo set. El partido se transformó en un monólogo competitivo donde cada punto parecía confirmar que el ciclo de dominio absoluto de Coello y Tapia empieza, por primera vez, a encontrar resistencia real y continuada. Dos breaks consecutivos a partir del cuarto juego terminaron de romper cualquier intento de reacción y el marcador se disparó hasta un demoledor 6-1. No hubo espacio para la épica ni para la remontada. Buenos Aires contempló cómo la pareja número 2 jugaba uno de los partidos más perfectos de toda la temporada.

La victoria tiene un peso mucho mayor que un simple título. Galán y Chingotto consiguen enlazar su cuarta victoria consecutiva ante Coello y Tapia, algo nunca antes visto desde que ambos proyectos nacieron. Además, consolidan su liderato en la Race. Lo verdaderamente extraordinario no es solo haber ganado a los números 1; es haber conseguido que parezcan vulnerables. Porque Coello y Tapia, dominadores casi absolutos de Premier Padel desde 2023, atraviesan una sequía insólita para sus estándares, incapaces de levantar tres de los últimos cuatro torneos. Y gran parte de esa explicación tiene nombre y apellido: Alejandro Galán y Fede Chingotto.
Buenos Aires no solo coronó campeones. Coronó una amenaza real al reinado: el trono del pádel mundial ya no pertenece únicamente a los número 1.





