Cambio de tercio en Valencia. Han seguido las dudas y las complicaciones pero los que las acapararon todas en la jornada del jueves, las han soltado este viernes, y las han repartido a sus vecinos. Los problemas van por barrios en La Fonteta.
La jornada del viernes en el Valencia Premier Padel P1 dejó un mensaje claro: las grandes parejas siguen marcando el ritmo del torneo pero ni mucho menos con la soltura de otras citas.

Los primeros en golpear fueron Juan Lebrón y Leo Augsburger. La dupla hispano-argentina mantuvo la solidez mostrada la jornada anterior, pero se vio igual de exigida que en su debut, por lo que las diferencias fueron menores de lo esperado. Javi Leal y Fran Guerrero les jugaron de tú a tú y sacaron a relucir todas sus armas, proponiendo y provocando problemas.
Sin embargo, en el tramo decisivo de cada parcial, donde «las papas queman», fueron Leo y Juan los que dieron un pasito con más intención y acabaron llevándose premio (6-4 y 6-4).
El orden y el puño de hierro de Arturo Coello y Agustín Tapia de octavos desapareció en cuartos, pero aun así continúan avanzando con paso firme. Esta vez sus rivales fueron dos jugadores que les conocen a la perfección, ‘Coki’ Nieto y Jon Sanz.
Los dos españoles no le perdieron la cara a sus opciones durante buena parte del choque, pero la capacidad de Coello y Tapia para acelerar en los momentos decisivos volvió a marcar la diferencia. Como un ejército veterano que sabe exactamente cuándo lanzar la ofensiva definitiva, los líderes del ranking administraron sus recursos con precisión para asegurar el billete a semifinales (6-4 y 6-4).
Por contra, los impedimentos vividos por Ale Galán y Fede Chingotto se esfumaron por completo, pasando a darles una sesión de sosiego total, de placidez y pádel-control absoluto ante una pareja que viene escalando, picando piedra y acumulando buenas sensaciones poco a poco, adquiriendo armas y suponiendo un quebradero de cabeza cada vez mayor, Juan Tello y Maxi Arce.
La pareja número 2 encontró esta vez una versión mucho más contundente, ofreciendo su actuación más convincente de la semana, una demostración de autoridad que les permite llegar a semifinales con sensaciones renovadas (6-1 y 6-1).

Y para ponerle el colofón a la noche del viernes, el partido más largo y peleado de la sesión. A escena Paquito Navarro y Martín Di Nenno para vérselas con Franco Stupaczuk y Miguel Yanguas. Ganaron los segundos (5-7 y 6-7) pero los primeros se dejaron ir.
Habían empezado como una exhalación los pupilos de Centurión, Di Nenno y Navarro, con un recital de remates, voleas y golpes casi perfectos que desarmaron a Stupa y Yanguas (5-2), pero todo cambió en ese octavo juego. Miguel y Franco encontraron la manera de ahogar a Paquito, exigirle más en defensa y a nivel físico, y el partido se volvió un correcalles en el que ellos empezaron a encontrar los breaks que antes habían sufrido y a salir indemnes de los choques.

Así, desde ese 5-2, ya no logró la pareja 6 fabricar un solo punto, se enfrió su producción sin encontrar respuesta, y todo se decantó para el lado de los de Carlos Pozzoni.
En el segundo, aunque siguió la igualdad e incluso tuvieron que llegar al desempate, de nuevo en el tramo decisivo Yanguas y Stupa tuvieron más valentía para subir un punto de exigencia, y eso les acabó premiando.
Con estos resultados, las semifinales quedan definidas con dos enfrentamientos de enorme atractivo. Por un lado, Lebrón y Augsburger se medirán a Galán y Chingotto en un duelo cargado de talento, potencia y cuentas pendientes. Por el otro, Coello y Tapia se enfrentarán a Stupaczuk y Yanguas.






