Hasta ahora, Pol Hernández y Guille Collado eran una pareja de dos jugadores muy jóvenes, con hambre, enorme calidad y mucha ambición, un cóctel que podía salir muy bien o, cuanto menos, dar dolores de cabeza a las de alrededor y a algún cabeza de serie.
Pero en los últimos tiempos no han terminado de funcionar.
Llevaban más de un año juntos pero el desenlace de la pareja no ha sido positivo. Los malos resultados se les han acumulado en las últimas citas; en el Major de Roma sí que consiguieron hacerse con un puesto en cuartos de final pero desde entonces, derrotas en primera ronda en Valladolid, Pretoria y Madrid.
Un triplete difícil de encajar para dos jugadores muy activos en pista, de pádel vertiginoso y que lo han intentado hasta el final pero que tras reunirse con su equipo, decidían separar sus caminos y enfrentarse a un último baile juntos: el Major de París.
Será Rotterdam el lugar en el que les veamos con sus nuevos compañeros si bien en el momento de realizar esta noticia, ninguno de los dos aparece apuntado en el torneo. ¿Con quiénes pensáis que jugará cada uno de ellos?






