Madrid volvió a abrir sus puertas al pádel después del paréntesis del verano y lo hizo con una final a la altura de la cita. Gemma Triay y Delfi Brea, números uno, se proclamaron campeonas del Madrid P1 tras remontar ante Bea González y Paula Josemaría, números dos, por 6-7, 6-3 y 6-3 en casi dos horas y media de batalla.
El cara a cara llegaba del lado de las españolas, pero esto es Madrid: vuelta a la rutina, vuelta a la competición y un título que ya tenía historia para las cuatro, aunque no todavía para esta pareja hispanoargentina. Gemma y Delfi ya sabían lo que era ganar en la capital, pero nunca juntas. Ahora ya tienen también ese recuerdo compartido.

El primer set fue para Bea y Paula después de un ejercicio de supervivencia. Las número dos tuvieron que remar contra corriente prácticamente desde el inicio, porque llegaron a verse por debajo en el marcador hasta en dos ocasiones. Pero cuando parecía que el set se escapaba, apareció la paciencia. Fueron recortando, igualaron el encuentro y consiguieron llevarlo hasta el 4-4. De ahí al ‘tie break’, donde las españolas jugaron con más calma, esperaron su momento y aprovecharon también algún error de sus rivales para llevarse una manga que durante muchos minutos había parecido lejana.
Pero si Bea y Paula habían sobrevivido al primer set, Gemma y Delfi resurgieron en el segundo. Y lo hicieron con esa contundencia que ha convertido a esta pareja en la número uno del mundo.
Gemma encontró una de sus mejores versiones en el juego aéreo: cada globo corto encontraba respuesta, cada remate llevaba peligro y cada oportunidad parecía tener nombre y apellido. Al lado, Delfi no dio una sola pelota por perdida, estirando los puntos hasta convertirlos en una cuestión de resistencia. Bea y Paula llegaron a conseguir un break, pero no pudieron consolidarlo. Y ese fue el principio del fin del segundo set: Gemma y Delfi encadenaron tres juegos consecutivos y mandaron la final a la tercera manga con el 6-3.

La inercia ya era completamente distinta. Las número uno habían encontrado confianza, ritmo y, sobre todo, la sensación de que el partido empezaba a pertenecerles. Y no levantaron el pie del acelerador. Break en el tercer juego y ventaja para las número uno, que supieron administrar con la serenidad de quien sabe que tiene el partido donde quiere. Bea y Paula lo intentaron. Buscaron el 3-3, tuvieron opciones para colocar el 4-4 y se negaron a entregar la final antes de tiempo. Pero enfrente estaban unas Gemma y Delfi que ya habían pasado la frontera de la duda.
Con tres oportunidades para cerrar el partido, las números uno necesitaron dos para poner el punto final. 6-3 y Madrid ya tenía nuevas campeonas. Gemma Triay y Delfi Brea suman así su sexto título de la temporada, igualando en trofeos a Bea y Paula, y alcanzan los 15 títulos como pareja. Una cifra que sigue creciendo y que hoy tiene un capítulo especial: el primero juntas en Madrid. Porque hay ciudades que simplemente forman parte del palmarés y otras que, por lo que significan, terminan formando parte de la memoria. Para Gemma y Delfi, Madrid acaba de convertirse en ambas cosas.
El día no terminó ahí. Porque tras la final femenina llegó el homenaje que Madrid rindió a Ale Salazar. Tocó aguantarse las ganas de llorar, o no. La madrileña, leyenda indiscutible de este deporte y una de las grandes responsables de construir la historia del pádel femenino, vive sus últimos meses como profesional antes de poner punto final a su carrera a finales de 2026.

Madrid, su casa, quiso despedirla como merecía: con el reconocimiento de un circuito que no solo homenajea a una campeona, sino a una jugadora que durante décadas ha sido referente, ejemplo de longevidad, reinvención y excelencia. Tras disputar en este torneo su último partido como jugadora en la capital, Ale recibió el cariño de un público que sabe que está asistiendo a los últimos capítulos de una carrera irrepetible.






