Hay días en los que, sin duda, merece la pena pagar una entrada por ver pádel o, cuanto menos, disponer de un par de horas para sentarse delante de la televisión, la tablet, el móvil o el ordenador, darle al play y disfrutar. Y este domingo ha sido uno de esos. Porque el pádel nos ha regalado una sesión maravillosa.
Era complicado superar la emoción del partido de las chicas, pero los cuatro protagonistas de la final masculina lo han conseguido, y vaya espectáculo. 2:43 horas de puro espectáculo, de energía, de ir y venir, de golpes y recuperaciones, bloqueos y de aplausos. Una final fantástica.

Alejandro Galán y Fede Chingotto por un lado y Miguel Yanguas y ‘Coki’ Nieto por el otro regalaron al público del Movistar Arena un final de semana sencillamente brillante, con los cuatro dejándose la piel en la pista y no negociando un solo punto. Era golpear o morir.
Se coronaron los primeros consiguiendo así su séptimo título de la temporada (Gijón, Miami, Newgiza, Asunción, Buenos Aires, Pretoria y ahora Madrid) pero no lo tuvieron nada fácil, demostrando los miembros de la pareja 5 que lo suyo no había sido fruto del azar. Jugaron, y mucho. El duelo arrancó con una enorme intensidad por parte de Nieto y Yanguas, quienes venían con la moral en alto tras haber dejado fuera a los grandes favoritos, Arturo Coello y Agustín Tapia, durante la jornada del viernes. En su primera final juntos como pareja, ‘Coki’ y Mike plantaron cara sin complejos desde los primeros compases.

Sin embargo, en el ecuador del primer set llegó el punto de inflexión. Con un ajustado 3-3 en el marcador, los pupilos de Jorge Martínez apretaron el acelerador y se anotaron una rotura decisiva mediante un ‘star point’. Con esa ventaja en el bolsillo, Chingotto y Galán amarraron sus turnos de servicio con solidez para cerrar la primera manga por 6-4.
El segundo episodio mantuvo el pulso táctico y la tensión en cada bola. ‘Chingalán’ amenazó con romper el encuentro de inicio, pero Nieto y Yanguas sostuvieron el tipo librándose de hasta cuatro bolas de break. Ambos binomios conservaron sus saques hasta llegar al noveno juego. Con 4-4 en el marcador, los aspirantes al trono asestaron un nuevo golpe y consiguieron el quiebre para situar el 5-4 y disponer de saque para certificar el partido.

Cuando la final parecía sentenciada, la reacción de la dupla española fue inmediata. Yanguas y Nieto recuperaron el servicio perdido, igualaron el duelo 5-5 y encadenaron un segundo break consecutivo para adjudicarse el parcial por 5-7, forzando in extremis el tercer y definitivo set. Todo ello ya con el público entregado.
El desenlace no fue apto para cardíacos, pues el madrileño y el andaluz continuaron achicando agua, defendiéndose como podían y atacando como durante todo el partido, más por el lado de Chingotto, con globos constantes y haciéndole correr (lo que originó que incluso tuviera que pedir asistencia del fisio) y evitando al máximo posible el poderío aéreo de Galán. No obstante, al igual que ocurrió en los parciales previos, el noveno juego resultó determinante.
Con 4-4 en la pizarra, Galán y Chingotto apretaron los dientes para lograr la rotura decisiva cuando más pesaba la bola. A renglón seguido, con su propio saque, cerraron el choque con un definitivo 6-4 para alzarse con el título.
Este resultado sitúa a los de Jorge Martínez a tan solo 470 puntos de los nº1 en la Race 2026, dejando todo muy abierto teniendo en cuenta que se viene el Major de París y otros torneos muy importantes en esta segunda mitad de temporada. La pelea está más que servida y el final de temporada va a ser fantástico.






