El circuito femenino tiene, hoy por hoy, dos nombres propios, una pareja que ha tardado quizá en arrancar pero que en los últimos torneos ha abierto el tarro de las esencias. Bea González y Paula Josemaría son, ahora mismo, las grandes rivales a batir.
Llevaban dos títulos seguidos, y querían el tercero, otra vez ante Gemma Triay y Delfi Brea, en los últimos tiempos sus víctimas favoritas. Y lo consiguieron.

El Bruselas P2 veía cómo la pareja nº2 lograba el triplete ante la nº1 tras arrancar con dudas en ambos lados de la red; el saque se les atragantaba y nadie conseguía dominar hasta que, en el quinto juego, González y Josemaría dieron el primer golpe; eso les valió para ponerse por delante y casi certificar justo después el set, en el séptimo juego, donde nuevamente tuvieron oportunidad de aumentar la ventaja, pero esta vez no lo consiguieron. Recuperarían Triay y Brea el paso devolviendo la rotura en el octavo juego y dejar todo como al principio tras pasar el ecuador (4-4).
En ese momento, en el que «queman las papas», la pareja nº2 seguía dominando ligeramente, llevando algo más de iniciativa en el partido, lo que se tradujo en otro break en el undécimo juego y luego, ya con su servicio, cerrar la primera manga, sin dar nuevas opciones (5-7).

Un golpe superlativo, directo a la línea de flotación de las de Seba Nerone, que se enredaron solas, empezaron a quedarse demasiado paradas, a errar tiros que normalmente no fallan y, sobre todo en el caso de la balear, a no ser lo incisiva en el juego aéreo y en la parcela ofensiva como suele (de hecho la propia Gemma lo admitió en sus redes diciendo que «no estuvo al nivel»). Eso provocó que al otro lado de la pista consiguieran tres juegos seguidos (0-3) y que la losa fuese muy pesada.

Sin levantar el pie del freno, sumaron otros tres juegos por solo dos de la española y la argentina, lo que consumó el ansiado triplete (5-7 y 2-6). Un golpe más de la pareja nº2, que sigue de dulce y que empieza a enseñar las uñas y los dientes y a mandar avisos y amenazas. Vienen a por todas y aunque queda mucha temporada y esto puede cambiar mucho, hoy por hoy son la pareja a batir.






