No hubo apenas que poner banda sonora de película de terror en la sesión femenina como sí en la masculina, donde todo estuvo mucho más igualado. Por regla general, las parejas más fuertes del ranking mandaron un mensaje claro de contundencia y seguridad.
Pocas fueron las que se dejaron un puñado de juegos, cerrando muy bien el grifo de producción de las oponentes. Entre esas pocas, especialmente dos parejas.

La primera, la de Martita Ortega y Sofia Araújo, con lago más de dudas en el envite inicial, ante Jimena Velasco y Raquel Eugenio (7-5 y 6-2), jugadoras que apretaron hasta donde les dio el acierto y hasta donde la madrileña y la portuguesa les permitieron, pues cuando quisieron metieron un par de marchas más para ser inalcanzables.
Algo similar les ocurrió a Martina Calvo y Claudia Fernández, aunque en este caso necesitaron irse al tie break en el primer set para adelantarse ante Vero Virseda y Martina Fassio (7-6).
Ese conato de rebeldía se apagó por completo en el segundo, realizando las dos jóvenes jugadoras un monólogo, un ejercicio de supremacía en el 20×10 francés para cerrar el choque con un 6-1.

Con mucha más amplitud, la ronda de 1/8 nos dejó estos partidos:
Carolina Orsi – Patty Llaguno vs. Victoria Kurz – Anna Ortiz (6-1 y 6-1)
Marina Guinart – Alejandra Alonso vs. Sofía Saiz – Lucía Sainz (6-0 y 6-2)
Ari Sánchez – Andrea Ustero vs. Victoria Iglesias – Lorena Rufo (6-1 y 6-2)
Bea Caldera – Carmen Goenaga vs. Aranza Osoro – Alejandra Salazar (1-6 y 4-6)
Jana Montes – Marta Barrera vs. Paula Josemaría – Bea González (1-6 y 0-6)
Gemma Triay – Delfi Brea vs. Nuria Rodríguez – Giulia Dal Pozzo (7-5 y 6-3)





