La participación de Íñigo Jofre en el reciente FIP Platinum de Albania junto al jugador hongkonés Lok Hei Jamie Yau ha generado un intenso debate dentro del pádel profesional. El canario, situado entre los mejores jugadores del ranking FIP, decidió competir junto a un jugador con muy poca experiencia internacional y escasos puntos en el circuito, una situación que provocó numerosas críticas en redes sociales y entre aficionados. La controversia reabrió el debate sobre el sistema de inscripciones de los torneos FIP y la posibilidad de acceder a cuadros principales gracias a la clasificación de un compañero con mejor ranking.
Sin embargo, para Rafa Méndez el problema de fondo es mucho más profundo. El jugador gaditano publicó un vídeo en sus redes sociales en el que defendió la postura de muchos profesionales que compiten semana tras semana en el circuito internacional. «¿Creéis que ese jugador con buen ranking va a preferir jugar con una persona amateur sabiendo que va a hacer el ridículo si no fuera necesario?», cuestionó Méndez, dejando claro que detrás de estas decisiones suele existir una realidad económica que muchas veces pasa desapercibida.
El actual jugador del circuito fue especialmente crítico con las condiciones económicas que afrontan los profesionales fuera de la élite. Según explicó, un jugador puede llegar a gastar entre 3.000 y 4.000 euros al mes para competir entre viajes, alojamientos, entrenadores y preparación. «Los premios que hay en el pádel son una vergüenza. Estamos poniendo el foco donde no es», aseguró, añadiendo que resulta prácticamente imposible vivir exclusivamente de la competición.
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Méndez también quiso destacar el papel fundamental que desempeñan las marcas en la supervivencia de muchos deportistas. «Las marcas son las que hacen posible que un jugador compita», afirmó. En su reflexión, el andaluz lamentó que las críticas se centren en quienes buscan fórmulas para financiar su temporada mientras siguen persiguiendo su carrera deportiva en un circuito cada vez más exigente.
Además de la cuestión económica, el jugador denunció algunas de las condiciones que se encuentran habitualmente en torneos internacionales de categorías FIP. «Ni hablar de las condiciones de las pistas en muchos de esos torneos: sin juego exterior, césped lleno de arena, gastado…», señaló. Su conclusión fue contundente: «Pero el culpable y responsable es siempre el jugador. ¿De verdad pensáis que es justo?». Un mensaje que ha encontrado apoyo entre numerosos profesionales y que vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la sostenibilidad económica y las condiciones reales del pádel profesional más allá de la élite.





