París vuelve a rendirse a la tiranía de los favoritos, quienes han realizado un paso casi calcado por las semifinales para encontrarse nuevamente en lo alto de Roland Garros. Vuelve «el Clásico».
El majestuoso escenario de la Philippe-Chatrier se vistió de gala este sábado 12 para acoger la jornada decisiva de las semifinales masculinas del París Major de Premier Padel. En ellas, las dos parejas más en forma del planeta impusieron su jerarquía y obtuvieron sus billetes para una nueva final soñada en la capital francesa.

La eficacia de los números 1 frena a Lebrón y Augsburger
En el duelo que abría fuego en la jornada vespertina, Agustín Tapia y Arturo Coello volvieron a demostrar por qué son los reyes del circuito. Resolvieron su compromiso por 7-5 y 6-3 ante un combativo dúo formado por Juan Lebrón y Leo Augsburger en apenas una hora y siete minutos de reloj.
Aunque el marcador global parezca cómodo, la pista dictó mucho sufrimiento, especialmente en el primer set. El «Lobo» y el cañonero argentino salieron sin complejos, generando varias opciones de quiebre y buscando hacer daño con transiciones rapidísimas. Sin embargo, su condena fue perdonar: se marcharon con un 0% de efectividad en las bolas de rotura. Por el contrario, los números 1 mostraron esa frialdad que diferencia a los campeones. En el 5-5 de la primera manga, olieron la sangre, asestaron un zarpazo letal y cerraron el parcial.

El segundo set ya fue otro cantar. Con el golpe anímico en el bolsillo, el vallisoletano Coello se convirtió en un muro infranqueable en la red, mientras el «Mozart» de Catamarca dibujaba ángulos imposibles. Lebrón y Augsburger empezaron a precipitarse en sus decisiones, los errores no forzados se multiplicaron y Tapia y Coello amarraron un 6-3 que les acercaba un paso más a un nuevo trono parisino.

‘Chingalán’ sobrevive al vendaval de Paquito y Di Nenno
Por el otro lado del cuadro, Ale Galán y Fede Chingotto completaron la alineación de la final tras superar por 7-5 y 6-2 a unos inspirados Paquito Navarro y Martín Di Nenno, firmando así la machada de plantarse en el partido por el título sin ceder un solo set en toda la semana.
Eso sí, la pareja número 2 sudó tinta en los compases iniciales. Navarro y Di Nenno saltaron al 20×10 revolucionados y, con un pádel muy agresivo y asfixiante, se apuntaron un fulgurante 3-0 de salida. Parecía que la sorpresa podía saltar en París. Sin embargo, «Chingalán» tiene la virtud de no perderle nunca la cara al partido. Poco a poco fueron recalibrando la táctica, con Galán martilleando en el duelo de cruzados a Paquito y Chingotto, haciendo honor a su apodo de ‘Super Ratón’, impuso el temple.
El punto de inflexión fue un calco de la primera semifinal. Tras lograr empatar el choque a cinco juegos, Galán y Chingotto encontraron la rendija en el duodécimo juego (7-5) ante unos Di Nenno y Navarro que pagaron muy cara su falta de acierto en los momentos decisivos (apenas convirtieron un 40% de sus opciones de quiebre).

La segunda manga fue un monólogo de la dupla hispano-argentina. Tras ver neutralizada su brillante salida, Paquito y Martín acusaron el desgaste físico y mental. Galán y Chingotto dominaron el ritmo, cerraron los huecos y rubricaron un inapelable 6-2.
Con los resultados ya en los libros de historia, la pista central de Roland Garros aguarda la gran batalla final. Los aficionados volverán a presenciar el duelo de duelos: Tapia/Coello contra Galán/Chingotto. La gran incógnita de este domingo será descubrir si Fede Chingotto es capaz de exorcizar sus fantasmas para reinar por fin en París, o si la implacable dictadura de Tapia y Coello suma un nuevo capítulo dorado en la cuna del tenis y del pádel mundial.






